Este Rolls Royce se encontraba en un estado cosmético deteriorado y se le realizó una restauración exterior y un reacondicionamiento del compartimento del motor y de los elementos mecánicos auxiliares.
El acabado de pintura exterior es diferente al de la mayoría de vehículos tradicionales, consta de doble aparejo, pintura, dibujo de la franja lateral a mano, doble barnizado y encerado final.

































































































El montaje final de todas las piezas pintadas y pulidas, tratadas con mucho cuidado y sensibilidad.